Publicado: 16 de Julio de 2018

Lo recomendable es establecer una temperatura que nos garantice una sensación de confort pero controlando el gasto energético.
Si hay algo que causa controversia son las temperaturas de la casa.
Para no derrochar energía, el termostato no debe superar los 21ºC, considerada la temperatura ideal.
Aunque hay varios factores que se deben tener en cuenta. Influirá el número de personas que se encuentren en una misma sala, la cantidad de ropa que lleven, el esfuerzo físico, la velocidad del aire, la humedad…